Cambia la clave del WiFi de Mi Fibra en 192.168.1.1

Esa dirección no es un dato de foro: la publica Mi Fibra en su propio blog cuando explica cómo tocar la configuración del equipo. Te lleva a la pantalla de ajustes del router, que es donde vive la contraseña del WiFi. Cinco pasos, y se resuelve en cinco minutos.

  1. Conéctate a tu propio WiFi, desde el celular o desde la computadora, lo que tengas más a mano. Este paso no es un detalle: con los datos móviles del celular esa pantalla no aparece nunca, porque solo responde a quien ya está dentro de la casa
  2. Abre el navegador que uses, sea Chrome, Safari o Edge, y escribe 192.168.1.1 en la barra de arriba, la de las páginas. Puesto en el buscador de Google no sirve, que eso solo devuelve resultados. Se escribe sola, sin www delante, y le das Enter
  3. Aparece una pantalla pidiendo un usuario y una contraseña. No son los de tu cuenta de Mi Fibra ni los del WiFi: son los del aparato. Voltea el router y búscalos en la etiqueta pegada a la base, que es donde suelen venir impresos, junto al nombre de tu red
  4. Ya dentro, busca la sección que se llame WiFi, WLAN o Red inalámbrica. No hay una sola esquina donde esté, porque Mi Fibra no instala el mismo equipo en todas las casas, aunque el nombre siempre será uno de esos tres
  5. Dentro hay un campo con la contraseña actual, casi siempre rotulado Clave, Contraseña o Pre-Shared Key. Bórrala, pon la nueva y dale a Guardar o Aplicar

Y ahora el paso que casi todo el mundo se salta en Mi Fibra: hazlo dos veces. Sus equipos muestran dos redes, la de 2,4 GHz y la de 5 GHz, y cada una tiene su contraseña por separado. La propia compañía recomienda tenerlas con nombres distintos, así que en tu celular las verás como dos. Si cambias solo una, el vecino que conocía la otra sigue conectado.

Anota la clave nueva en un papel antes de guardar. En cuanto confirmes se desconecta todo lo de la casa a la vez, el televisor, la consola, la impresora y el celular de cada uno, y vas a tener que volver a meterla aparato por aparato. Escribirla antes evita la escena de estar pegado al router intentando recordar qué pusiste.

Para que sea una clave que de verdad sirva, ponle diez caracteres como mínimo y mezcla letras y números. Lo que hay que evitar es lo que cualquiera puede adivinar de ti: el número de tu celular, tu DNI, tu fecha de nacimiento o el nombre de la calle. Y si al terminar hay algún aparato antiguo que no logra reconectarse, prueba con una clave de solo letras y números, sin puntos ni guiones.

Si prefieres no tocar el router, pídeselo por WhatsApp

Mi Fibra se comprometió a esto por escrito, y conviene saberlo antes de llamar. En el documento de preguntas frecuentes que tiene publicado para sus abonados, la propia compañía responde así a la pregunta de si se puede cambiar el nombre y la clave del WiFi: «te guiaremos paso a paso cuando lo requieras». Es una promesa que puedes cobrarte, y para alguien que no se siente cómodo entrando al equipo es el camino más corto.

Su canal rápido es el WhatsApp 923 418 300, que es el que la propia compañía señala como el más veloz y donde promete responder en minutos. Si prefieres hablar, su línea gratuita 0 800 74 007 funciona desde cualquier operador. Cuidado con el número que se ve en la parte de arriba de su web, el (01) 644-0904, porque ese es el de ventas y te va a hacer dar vueltas.

Ten dos cosas delante antes de escribirles, porque sin ellas no van a poder atenderte: tu documento de identidad y el código de cliente. Ese código está en tu recibo y en el correo de bienvenida. Luego pide una de estas dos cosas:

  • Que hagan ellos el cambio y te confirmen por escrito cuál quedó como clave nueva
  • Que te den el usuario y la contraseña de acceso al router, si tu etiqueta no los trae o está borrada

Lo que no vas a encontrar es esta opción en la aplicación. La app de Mi Fibra es de facturación: al entrar solo ofrece Mis Datos, Mis Facturas, Mis Tickets y Salir, o sea consultar boletas, pagar y abrir un ticket de soporte. El WiFi no se gestiona desde ahí, así que si la descargaste para esto, no sigas buscando. El resto de canales están recogidos aparte.

Si la página no carga o no te acepta la clave

  1. Escribes la dirección y no pasa nada. Comprueba dos cosas antes de darla por perdida. La primera, que el celular esté enganchado a tu WiFi y no a los datos. La segunda, que la hayas escrito en la barra de direcciones y no en el buscador, que es la confusión más común de todas
  2. Sigue sin cargar. Entonces tu equipo responde en otra dirección, y tu propio celular te la puede decir. Con un Android, entra en Ajustes, luego WiFi, toca encima del nombre de tu red y fíjate en la línea Puerta de enlace. Con un iPhone, es Ajustes, Wi-Fi, la i redonda que verás junto a tu red, y la línea Router. Ese número es el que va en el navegador
  3. Te rechaza el usuario y la contraseña impresas. Míralas con buena luz: en esas etiquetas tan pequeñas el cero parece una O y el uno una ele, y con un solo carácter mal copiado ya no entra. Si aun así no pasa, o si tu etiqueta solo trae la clave del WiFi y ningún usuario, ese dato solo lo tiene la compañía y hay que pedírselo
  4. Entraste, pero el menú no se parece a ninguno que hayas visto. Es normal y no estás haciendo nada mal. Mi Fibra ha ido cambiando los equipos que instala. Su proveedor de red anunció en abril de 2026 el despliegue de terminales WiFi 6, así que una casa conectada hace tres años y otra conectada este año no ven la misma pantalla. Ignora el diseño y busca el nombre: WiFi, WLAN o Red inalámbrica
  5. Guardaste y todo sigue igual. Dale un minuto, que el equipo tarda en aplicar el cambio, y luego olvida la red en tu celular y vuelve a entrar con la clave nueva. Si tras eso sigue sin tomarla, la propia Mi Fibra recomienda reiniciar el router: desenchúfalo de la corriente treinta segundos y vuelve a enchufarlo

Lo que conviene no hacer es apretar el botón de reset para empezar de cero. Ese botón no devuelve el equipo a como te lo dejó el técnico: lo devuelve a como salió de fábrica, y con eso se va la configuración con la que Mi Fibra te da el servicio. Y te quedas sin internet hasta que alguien te lo vuelva a configurar.

Vale la pena saber además que el router no es tuyo: su propio documento para abonados dice que los equipos instalados son propiedad de la empresa. La otra cara de eso juega a tu favor, y es que si el aparato está fallando y no tiene golpes ni daños evidentes, la misma compañía se compromete a reemplazarlo sin costo. Así que si sospechas que el problema es el equipo y no la clave, esa visita no deberías pagarla.

Preguntas frecuentes

Sirve cualquiera de los dos, y los pasos son idénticos. Lo único que importa es que el aparato desde el que entras esté conectado a tu propia red de Mi Fibra. Desde la computadora se ve más cómodo porque la pantalla es grande y el panel del equipo no está pensado para celulares; desde el celular funciona igual, solo que a veces hay que ampliar con los dedos para leer bien.

Las dos, y es lo habitual en Mi Fibra. No son dos internets: es el mismo servicio partido en dos frecuencias: la de 2,4 GHz llega más lejos y la de 5 corre más, aunque solo cerca del equipo. Cada una guarda su propia contraseña, así que si cambias solo una, quien conocía la otra sigue entrando como si nada.

Sí, y está en esa misma pantalla, en el campo del nombre o SSID. Si tu red todavía se llama algo parecido a MiFibra_ seguido de números y letras, ese es el nombre con el que salió de fábrica. Ponle el que quieras, pero cuenta con lo mismo que al cambiar la clave: todo lo conectado se cae y hay que volver a enlazarlo uno por uno.

No es un error ni una estafa. Mi Fibra es la marca comercial de Cala Servicios Integrales S.A.C., que opera junto a BSCP S.A.C. y Fibra Magic S.A.C., así que según la zona tu contrato y tu recibo pueden estar a nombre de una u otra. Para cambiar la clave da igual. Para un reclamo no: el escrito se presenta contra la empresa que figura en tu recibo.

Entonces el problema no eran los conectados de más, y conviene medirlo antes de seguir cambiando cosas. Mide la conexión con el equipo conectado por cable, que es como se mide de verdad, y compáralo con la velocidad que figura en tu contrato. Si el resultado se queda corto de verdad, repórtalo como avería, y si ya viene de semanas atrás, ahí cabe presentar un reclamo.

A tu cuenta de cliente no le pasa nada: la contraseña con la que ves tus boletas es otra cosa y no se toca. Al televisor sí, siempre que se conecte por WiFi: te reclamará la contraseña nueva antes de volver a dar imagen. Ten la clave anotada antes de empezar y te ahorras la carrera hasta el router.