Cómo cambiar la clave del WiFi desde la aplicación de Starlink

Quien llega buscando la típica dirección de números y puntos se va a llevar una sorpresa. Starlink lo deja escrito en su centro de ayuda: su router no tiene portal de administrador, y todo lo que se puede configurar se configura desde su aplicación para el celular.

Eso simplifica mucho la operación. No hay usuario ni clave de administrador que buscar en una etiqueta y no hay navegador de por medio. El modelo del equipo solo importa si algún día hay que reiniciarlo a mano. A cambio, sin la aplicación no hay nada que hacer.

Necesitas dos cosas: el celular conectado al WiFi de tu casa y la sesión iniciada con la cuenta de Starlink, la misma con la que se contrató el servicio. Estos son los pasos que publica la compañía:

  1. Conéctate a la red WiFi de Starlink desde el celular. Es el primer paso que pide la compañía, así que apágale los datos móviles mientras dure la operación, para que no se conecte por ahí sin que te des cuenta
  2. Abre la aplicación Starlink e inicia sesión con tu cuenta. Es gratuita y está en español, tanto en iPhone como en Android
  3. Entra en Configuración y ahí en Router. Ese es el camino, y no hay que buscarlo mucho: la compañía lo repite igual en las guías de sus cuatro modelos de equipo
  4. Elige la red que quieres cambiar. Si el equipo de tu casa reparte dos redes en vez de una, aquí verás las dos, y cada una lleva su propia clave
  5. Escribe el nombre nuevo o la contraseña nueva. La clave admite entre 8 y 32 caracteres, con letras, números, espacios y símbolos
  6. Dale a Guardar. Ahí termina, y a partir de ese momento la clave vieja ya no sirve

Dos cosas que ayudan a no perderse. La primera, que la aplicación está en español, pero puede venirte en inglés. Si es tu caso, las secciones de la pantalla de inicio son Network, Statistics, Subscription y Obstructions, y los ajustes se abren con un engranaje.

La segunda es un atajo que conviene conocer aunque hoy no vayas a tocar nada. En esa misma pantalla de inicio hay una sección llamada Red, y dentro está la lista de los aparatos conectados a tu WiFi, uno por uno y con su nombre. Mirar esa lista antes y después del cambio es la forma más rápida de comprobar que ya no queda nadie de más.

La contraseña solo se ve una vez, así que apúntala antes

Esta es la parte que más disgustos da, y conviene leerla antes de tocar nada. El propio aviso de Starlink, al pie de las instrucciones, dice que la contraseña no se vuelve a mostrar una vez guardada. Y que quien la olvide tendrá que devolver el equipo a los valores de fábrica para crear otra.

Dicho en claro: no hay ninguna pantalla donde volver a consultarla. Si la pierdes, pierdes con ella el nombre de tu red y el resto de ajustes que hayas tocado.

De modo que el orden correcto es al revés de lo que hace todo el mundo. Primero se escribe la clave en un papel o en la libreta del celular, y después se toca el botón de guardar. Nunca al contrario.

Para elegirla, lo de siempre: larga, de doce caracteres para arriba dentro del límite de 32, y que no se pueda adivinar mirándote. Deja fuera el apellido de la familia, la placa del carro y cualquier fecha que celebren en casa. Como Starlink admite espacios, tres palabras seguidas funcionan muy bien y se teclean sin pelearse. Cuenta las letras, eso sí, porque el tope son 32 y con cuatro palabras largas se pasa.

Y cuenta con lo que pasa al guardar, porque la compañía lo advierte: se desconectan todos los aparatos conectados. Los celulares, la laptop, el televisor. Cada uno hay que volver a conectarlo con la clave nueva, así que conviene hacerlo en un rato tranquilo y no cuando alguien esté en una videollamada.

¿Cambiaste la clave porque la casa iba lenta?

Mide lo que llega de verdad a la habitación donde se nota.

Medir mi velocidad de Starlink

Comprueba si tu red sigue siendo la de fábrica y está abierta

Antes de cambiar nada hay una comprobación de diez segundos que mucha gente se salta, y que aquí importa de verdad.

Starlink reconoce en su centro de ayuda que su red no viene protegida con contraseña hasta que el cliente configura una. Y la red recién instalada aparece en la lista del celular con un nombre inconfundible: STARLINK, así, sin más.

Junta las dos cosas. Si abres los ajustes de WiFi del celular y tu red sigue llamándose STARLINK, lo más probable es que cualquier vecino que esté cerca pueda conectarse sin que le pidan nada. No es un fallo del equipo, es que ese paso quedó pendiente el día de la instalación.

La solución es la misma de arriba: entrar a la aplicación y ponerle nombre y contraseña. Con eso deja de estar abierta y, de paso, dejas de anunciar a la calle qué servicio tienes contratado.

Y si el problema es que te piden la clave cada dos por tres, hay una salida mejor que repartirla. La aplicación permite montar una red de invitados aparte, con su propio nombre y su propia contraseña, para que quien se conecte no toque la red principal. Se hace desde la misma sección de configuración, con la opción de agregar una red y activando luego la casilla de invitados.

Con un detalle que conviene saber de antemano y que la propia compañía advierte: mientras tu celular esté en la red de invitados, la aplicación Starlink no funciona. Para volver a administrar el equipo hay que pasarse otra vez a la red principal.

Qué hacer si la aplicación no te deja tocar la configuración

Hay tres casos que dejan al cliente sin poder cambiar nada, y cada uno tiene su salida.

El primero, y el más común en un equipo recién puesto, es que el router todavía no se haya emparejado con la antena. Starlink pide paciencia con un número concreto: esperar unos 30 minutos, reiniciar el router si para entonces no se ha vinculado, y darle hasta una hora más. Recién ahí tiene sentido escribir a soporte.

El segundo es el modo de derivación. Si alguien lo activó para conectar un router propio, el WiFi del equipo de Starlink queda apagado por completo y no hay nada que configurar. Para salir de ese modo no basta con desactivarlo: hace falta un restablecimiento de fábrica.

Y el tercero es haber perdido la clave, que es el caso del que hablábamos arriba. Solo entonces toca el restablecimiento, y conviene saber lo que se lleva por delante: el nombre de la red, la contraseña y los demás ajustes que hayas tocado. El equipo vuelve a la red abierta llamada STARLINK y hay que rehacerlo todo desde la aplicación.

La vía que recomienda la propia compañía es hacerlo desde la aplicación: Configuración, luego Router, y ahí Restablecimiento de configuración de fábrica. Se confirma arrastrando un botón con el dedo, de un lado al otro. Esa opción no está disponible si el equipo se quedó en modo de derivación, y entonces hay que ir al aparato:

Cómo reconocer tu equipo y dónde se reinicia
Equipo Cómo es Restablecerlo a mano
Starlink Mini La antena y el WiFi son la misma pieza, plana y del tamaño de una laptop pequeña. No hay aparato aparte Icono de reinicio detrás. Se presiona con firmeza hasta oír un clic y se mantiene 3 segundos
Router 3 Ancho y tumbado, con la luz en una esquina delantera y varios puertos de red atrás Botón detrás, bajo la tapita del puerto de red. Pulsación breve con un clip
Router Gen 2 De pie, con el frente de cristal y la luz en la base No tiene botón. Se desenchufa y enchufa 6 veces seguidas, con 2 o 3 segundos entre cada vez

Después de reiniciarlo, el camino es el mismo del primer día: buscar en el celular la red STARLINK, conectarse a ella y ponerle nombre y contraseña desde la aplicación.

Si lo que falla no es la configuración sino el servicio, el reinicio no va a arreglarlo. Ahí conviene descartar primero una caída del servicio. Y si toca escribirles, el camino es el ticket, porque el único teléfono que publican responde en inglés: las tres puertas están en la guía de contacto de Starlink.

Preguntas frecuentes

No existe, y conviene saberlo antes de perder la tarde buscándola. Starlink lo dice con todas sus letras en su centro de ayuda: su router no cuenta con un portal de administrador, y todo lo que se puede configurar se configura desde la aplicación. Las direcciones tipo 192.168.1.1 que aparecen en las guías generales son de otros equipos.

En ninguna parte, y esta es la diferencia grande con cualquier otro operador. Starlink avisa de que la clave no se vuelve a mostrar una vez guardada, y de que la única salida es devolver el equipo a los valores de fábrica para crear una nueva. Eso borra también el nombre de tu red y el resto de ajustes, así que la recomendación es escribirla en un papel el mismo día que la pones.

Entre 8 y 32, y acepta letras, números, espacios y símbolos. El nombre de la red va aparte y admite entre 4 y 32 caracteres, con letras, números y espacios. Existen reglas más estrictas de mayúsculas y símbolos, pero son una exigencia del regulador brasileño y no se aplican en Perú.

Es lo esperable, y lo reconoce la propia compañía. El WiFi del Mini va integrado en la antena, y la cobertura máxima que esperan de él son 112 m², en una vivienda de una planta y con la antena centrada en el techo. El concreto y los techos de metal se la comen. Antes de gastar en un repetidor, mide qué velocidad llega de verdad a la habitación del fondo.

Sí, y su nombre oficial es modo de derivación. Se activa desde la aplicación y deja el WiFi del equipo completamente apagado para que conectes el tuyo. Piénsalo antes, porque para salir de ese modo hay que hacer un restablecimiento de fábrica: no basta con desactivarlo.

Suele pasar con el equipo recién instalado y casi siempre se arregla solo. Starlink pide esperar unos 30 minutos a que el router se vincule, reiniciarlo si no lo ha hecho y darle hasta una hora más. Si pasado ese rato sigue igual, entonces sí toca abrir un ticket, que es la vía escrita y la que deja constancia.